
Conoce a Nuestro Equipo
Cada historia importa. Y detrás de cada historia, hay alguien que escucha con atención y sin juicio.
En Elqui creemos profundamente en el valor de acompañar desde el respeto, la empatía y la presencia. Nuestro equipo está formado por psicólogas con trayectorias diferentes pero una misma vocación: cuidar el bienestar emocional de niños, niñas, adolescentes, jóvenes y familias.
Trabajamos desde una mirada integradora y cercana, creando espacios donde cada persona pueda sentirse escuchada, comprendida y acompañada a su propio ritmo.
Pasión y Trayectoria en Psicología Infantil y Adolescente
Bego | Begoña León Bañares
Desde que me licencié en Psicología por la Universidad de Sevilla ya hace más de 20 años, mi camino ha estado indisolublemente unido al bienestar de los más jóvenes. Fue mi experiencia como voluntaria con niños y niñas en edades tempranas lo que me reveló mi verdadera vocación: acompañar a la infancia en su desarrollo.
Esa chispa inicial me impulsó a una formación continua. Comencé explorando la Atención Temprana en el Hospital Macarena, la Reeducación Psicomotriz, la Logopedia, el Lenguaje de Signos y las Dificultades del Aprendizaje. Con los años, la experiencia me mostró la crucial importancia del mundo emocional. Por eso, orienté mi formación hacia el Psicodrama, las Habilidades Sociales y las Técnicas de Comunicación Asertiva. Mi compromiso con el desarrollo integral culminó con la Terapia Infantil y Adolescente Gestáltica, enfoques que me permiten ofrecer un apoyo profundo y significativo.
A lo largo de mi dilatada experiencia profesional, mi mayor satisfacción consiste en crear un espacio seguro y lúdico donde cada niño, niña y adolescente pueda crecer, conocerse, aprender y expresarse libremente, mientras las familias encuentran las herramientas para una convivencia más armoniosa.

"Ya desde mi época de estudiante descubrí que trabajar con niños era mi vocación. Con la experiencia me fui dando cuenta de lo importante que es atender también la parte emocional del niño, niña y adolescente."
Integrando Emoción y Aprendizaje para el Bienestar Infantil y Adolescente
María | María Rodríguez Álvarez
Desde que me licencié en Psicología por la Universidad de Sevilla y me especialicé en Inteligencia Emocional, sentí con claridad que quería dedicarme a acompañar a niños, niñas y adolescentes.
Desde 2007, cada paso que he dado en mi vida profesional ha estado guiado por una misma sensación: esto es lo que de verdad me llena y me mueve.
Mis primeros años los viví en el ámbito educativo, acompañando a jóvenes con diferentes necesidades: TDAH, trastornos de conducta, dificultades del lenguaje o la comunicación, y también formándome en Lengua de Signos. Poco a poco fui descubriendo algo que se repetía en muchas de sus historias: detrás de gran parte de las dificultades había un mundo emocional que necesitaba ser visto, cuidado y comprendido. Y entendí que cómo nos sentimos influye directamente en cómo aprendemos, en cómo nos relacionamos y en cómo nos construimos.
Esa comprensión me llevó a profundizar en la Terapia Gestáltica Infantil y Adolescente, un enfoque que me permite mirar a cada niño, niña o joven desde su totalidad: sus emociones, sus necesidades y el entorno que les acompaña.
Creo profundamente en el trabajo conjunto con las familias. Lo he vivido una y otra vez: cuando todos participamos desde el respeto y la colaboración, ocurren cambios hermosos y posibles. En cada sesión uso una mirada emocional cercana y respetuosa, creando un espacio donde puedan comprenderse mejor, encontrar equilibrio y avanzar con más confianza.

"El trabajo conjunto con la familia y la implicación de ésta es la clave para el bienestar del niño/a y adolescente. En la mayoría de los casos hay una base emocional que hay que ver y trabajar."
Una Mirada Integral al Bienestar Infantil y juvenil
Margui | Margarita Sánchez Holgado
Desde que terminé Psicología, me dí cuenta de que quería acompañar a niños, niñas, adolescentes y familias en los momentos en los que más necesitan ser escuchados y comprendidos. Por eso me especialicé en Psicología Infantil y Adolescente y desde entonces no he dejado de formarme, siempre con la intención de mirar a cada persona con humanidad, respeto y cercanía.
Mis primeros años los pasé en un gabinete, trabajando con niños, niñas y jóvenes que atravesaban dificultades escolares, emocionales o de conducta. Durante diecisiete años, además, he tenido la oportunidad de acompañar a familias en situaciones muy complicadas relacionadas con las adicciones. Esa experiencia me ha enseñado algo que llevo muy dentro: incluso en los contextos más difíciles, cada persona tiene recursos propios y una fuerza interna que muchas veces solo necesita ser reconocida.
Otra parte fundamental de mi formación ha sido la Terapia Corporal Integrativa. A través de la respiración, la conciencia corporal y la expresión emocional, podemos acceder a aspectos que a veces no encuentran palabras. Acompañarlos desde el cuerpo y la emoción en paralelo a la mente.
He seguido formándome continuamente en áreas que me permitían comprender mejor a niños, niñas, adolescentes y familias como es la formación en duelo, ansiedad, miedos, psicología positiva, adopción, trastornos de conducta, consumo de sustancias, habilidades sociales y muchas otras. Cada nueva herramienta o conocimiento me ayuda a estar más presente, a escuchar con más atención y a acompañar de manera más sensible y real a quienes llegan a mí.
Si hay algo que me apasiona de manera especial, es trabajar con adolescentes. Me encanta su energía, su sensibilidad, sus contradicciones y su forma única de mirar el mundo. Para poder acompañarlos desde la autenticidad y la cercanía, me formé también en Terapia Gestáltica con adolescentes, un enfoque que me permite estar presente con ellos de manera profunda y respetuosa.
En los últimos años, mi vida dio un giro con la maternidad, la cual por supuesto también ha influido mucho en mi manera de acompañar. La maternidad me abrió nuevas preguntas, me conectó con la crianza y me llevó a mirar la infancia desde otro lugar. A raíz de esa experiencia, me formé en crianza respetuosa y psicología positiva, enfoques que me han ayudado a integrar el acompañamiento emocional con una mirada basada en el respeto, el vínculo y el desarrollo saludable.
En cada proceso terapéutico, mi intención es crear un espacio cálido, seguro y real, donde cada niño, niña, joven o familia pueda sentirse escuchado, comprendido y acompañado tal como es. Un lugar donde puedan explorar, expresarse y avanzar desde su propio ritmo, con confianza y respeto.

"Procuro acompañar a las personas desde la cercanía y el respeto, creando espacios seguros donde puedan sentirse escuchados, comprendidos y acompañados tal como son."
